Una puerta hacia la historia
Todo comenzó con una fase de clasificación brillante: diez partidos, diez victorias. Después continuó en Sudáfrica con un grupo que venía con sorpresa. Suiza dio la campanada en el estreno de La Roja y venció al combinado español contra todo pronóstico. Y entonces comenzaron los nervios. El Mundial cambió de color para España, que se vio obligada a disputar una final cada cuatro días. La primera de ellas frente a la selección de Honduras. El equipo solventó el partido con dos goles de David Villa. Le siguió el partido, de nuevo a cara o cruz, contra Chile. Otra victoria, esta vez por 2-1 y el liderato del grupo. España evitaba a Brasil en octavos, pero se vería las caras con Portugal, el rival más fuerte hasta entonces.
El equipo cuajó un excelente partido, elevando el nivel mostrado en los partidos anteriores. En todas partes se dudaba del juego del equipo, comparándolo con el desplegado en la Euro2008, se cuestionaba la titularidad de Torres, la obsesión de Vicente del Bosque por el doble pivote, el rendimiento de Casillas o la baja forma física de algunos jugadores. Sin embargo, España alcanzó con coraje, posesión de balón, innumerables oportunidades de gol y buen juego los cuartos de final. Paraguay era el nuevo rival a batir.
Muy complicado lo pusieron los sudamericanos, que echaron el candado al partido y buscaron el gol en pases largos y balones aéreos. España supo mantenerse a flote, con Casillas como máximo responsable, tras detener un penalti a Cardozo a veinte minutos del final. En tres minutos de verdadero huracán, a España se le anuló un gol y se le negó una pena máxima que perfectamente podría servir de ejemplo en un manual de fútbol para describir qué es un penalti. Y es que, en general, la suerte se ha mostrado esquiva en Sudáfrica. Sin embargo los jugadores supieron sobreponerse y en una jugada marca de la casa, Villa selló la clasificación para semifinales, en un gol que tuvo que dar tres veces en los palos para subir al marcador.
Y aquí está La Roja. Entre las cuatro mejores del Mundial, que se dice pronto. Hoy se disputará el pase a la final con la Alemania de Podolski, Özil, Klose y compañía, en una apasionante reedición de la final de la última Eurocopa. Sin duda los dos equipos que mejor fútbol practican en la actualidad. Dos conjuntos que saben que sin balón es extremadamente difícil ganar y que le otorgan un protagonismo crucial al centro del campo. Esta noche se verán las caras en el Moses Mabhida Stadium Xavi, Iniesta, Xabi Alonso y Busquets con Schweinsteiger, Khedira, Özil y Podolski. Creadores de juego que se mueven siempre entre la belleza y el pragmatismo. Los poetas de este Mundial. Y en las puntas, el duelo de artilleros: Villa y Klose. Casi nada.
Es tiempo para soñar. Hasta la fecha, La Roja nos ha dejado en la retina un Mundial que recordaremos siempre. Si el día 11 de julio España sale a disputar la final será otro precioso recuerdo para el futuro. Y un triunfo del buen fútbol y de un equipo que se antoja difícilmente repetible. Esta noche Alemania guarda una puerta que nos lleva directamente a la historia. Tanto si esa puerta se abre como si no, deberíamos sentirnos orgullosos de nuestra selección.



